Sol Traidora

Por Expectador

Ilustradora Punk, Ex Bajista de la banda Crust Argentina Desobediencia.

Sol no tiene que ver con escenas hardcore punk y su círculo activo de recitales, pero si tiene mucho que ver con el punk en si como política, como planteamiento subversivo de transformar su vida haciendo las cosas por ella misma, siguiendo firmemente la autogestión y el compartir elementos del punk que no están sujetos a lo que suele ser un aparente recital de fin de semana. Sol no tiene pelos en la lengua, lo que dice lo hace y ese merito autónomo fue consecuencias de esto mismo, el hardcore punk. Sol edito hace un par de meses el libro Crimen como arte, el cual contiene escritos subversivos en relación al graffiti y su relación con las paredes, las latas, la pintura y el destruir todo a su alrededor. Ilustradora de diseños que han sido ocupados por Guerrilla Latina Crimethinc, como portadas de discos de Z.a.t. y Hermanxs de la Mente Furiosa. Nos inquieta y nos parece sumamente interesante su trabajo, es por eso que quisimos formular un par de preguntas para ella.

¿Cuál es tu ocupación actualmente?

Yo siempre fui alguien que quiere hacer cosas, que busca reconocimiento de los demás en actividades y hechos, tuve muchísimas ocupaciones en mi vida, pero ninguna se parece a la que actualmente me llena los días, mi hija Juana. Ella es mi ocupación actualmente. Nació el 24 de mayo y desde ese entonces es que no existe otra ocupación mayor que ella, soy su calor, su alimento, su cariño. Soy todo para ella y ella es todo para mí.

¿Cómo es tu relación con la alimentación, ropa y necesidades en general?

Yo era muy chica cuando elegí el vegetarianismo, en casa se revoluciono todo, mi mamá me apoyo mucho y mi papá aun el día de hoy le cuesta aceptar algunas cosas. Era todo muy riguroso al principio, como si fuese una nueva religión, no me hubiese perdonado jamás comer carne en ese entonces. Sin embargo no presté atención a lo básico, lo que me pedía el cuerpo, mas allá de todo prejuicio vegan… el cuerpo pedía vegetales, cereales, agua y frutas. Asique opte por olvidarme de la ética vegan y prestar suma atención a los llamados de mi cuerpo. Así fue como en una etapa del embarazo, se me cruzo la loca idea de comerme un fiambre… no llegue a hacerlo, pero no me avergüenzo de haberlo deseado.

Con respecto a mi aspecto o vestimenta, creo que me importa muy poco. Soy de una familia que se caga en las apariencias y que se basa en ir a comprar cosas cuando realmente se necesitan, y que por lo mínimo me agraden, pero nada más. En plena época de recitales o activismo “anarkopunk”, siempre fui yo, nunca me disfracé de nada.

¿Que es lo que estabas haciendo en este preciso momento?

En este momento de mi vida, estoy aprendiendo de mi hija, ella enseña mucho siendo tan chiquita, y es mi maestra desde la panza. Antes de saberme embarazada estaba a pleno con el graffiti, puro vandalismo, de esa pasión por la destrucción de la ciudad salió el proyecto de libro “crimen como arte” lo tenía todo planeado, me gustaba mucho identificarme con el graffiti, pensarlo, criticarlo, amarlo y odiarlo, sin embargo con la panza todo cambio. Mis preocupaciones empezaron a ser otras, consiente de ya ser madre, no podía imaginarme pasar una noche en la comisaria por intentar pintar un tren como la he pasado en algún momento apasionada por lo que hacía y sin ningún remordimiento o culpa. Entonces las distancias se hicieron grandes entre mí y el graffiti.

Ahora estoy en casa casi todo el día, juego, lloro, como, bailo con Juana. Me conozco a mí y a ella al mismo tiempo,  hasta los dos años ella y yo somos como una sola persona, es raro contarlo y más aun es vivirlo. Mis momentos especiales para hacer sociales los encuentro de un grupo de crianza, que no es cualquier grupo, es el  espacio y la gente más punk que conocí en mi vida y no llevan crestas ni parches. Es el grupo “Ñuñu” que en quechua significa “teta”, ahí encontré compañeras que me hicieron recordar lo importante que es mi cuerpo, y sus funcionalidades como madre que soy. Es que parece que en medio de la ciudad uno/a termina olvidando que estamos vivos y que tenemos funcionalidades o necesidades como individuos. Y este grupo me  apoya a mí y a mi compañero en todas las decisiones que tomamos… como por ejemplo en el hecho de NO VACUNAR a nuestra hija, o llevarla encima con una tela como las cholitas, o en no querer medicarla, en respetar sus necesidades de bebé naturales y básicas alejadas de todo tipo de lucro o interés capitalista como lo es la leche de “vaca”, como también combatir y discutir acerca de metodologías  de la medicina machista y autoritaria que rige en estos días.

También por otro lado estoy diseñando y manufacturando unas muñecas, preparadas para el parto y también para amamantar, es la mamá coya en contra de barbie y todo su protocolo! Pero eso es algo que recién ahora estoy emprendiendo. Quiero estudiar, volver a lo que estudio, a mi licenciatura en Artes Visuales, pero como ya lo dije antes, y vuelvo a decir, nada va a ser igual que antes.

Sabemos que eres madre de una pequeña de meses de vida y que el nacimiento de ella fue en casa con parteras ¿por qué esa decisión?

Al saberme embarazada emprendí una lucha particular, que no sabía que existía y que la empecé a conocer en ese momento, la de elegir mi lugar de parto, con quien parir, la de no ser medicada, la de ser respetada como embarazada, como mujer y como persona. Y a su vez pensaba en mi hija recién nacida y todo el protocolo o rutina que tiene la medicina con estas personitas, y lo mucho que me perturbaba la idea de alejarme de ella al imaginarme el parto y el momento inmediato postparto. Fue fuerte el cambio pero sin embargo eso me mostro que siempre hay algo por que pelear, de que quejarse, porque luchar.

Busque alternativas, miles. Todas me mostraban que  siempre alguien va a decidir por mí, por mi vida, por la vida de mi hija. Con procedimientos invasivos, con medicamentos, con cirugías, con vacunas. Encontré entrevistas de mujeres que habían parido en sus casas, empecé a leer mucho acerca de eso, no tuve miedo en absoluto, tome la decisión y empecé a buscar al personal idóneo para partos, la partera o comadrona. Otra lucha se asomaba, la de llevar la noticia a casa, a la familia, era una decisión tomada, no quería consultar nada con nadie, solo avisar como iba a nacer mi hija. Y hubo reacciones de lo más diversas. No me importo y seguí! Hasta el final.

Rechazo las instituciones de la salud, porque se parecen mucho a las cárceles, estas adentro de una de ellas y renuncias a toda decisión sobre tu vida. En un Hospital no me hubiesen dejado darle 1 hora de teta, no hubiesen esperado a cortar el cordon (fundamental para recibir lo último de oxigeno que queda en la placenta, y para tomar oxigeno del nuevo, del afuera) la hubiesen bañado, le hubiesen puesto vacunas que no quiero darle, no hubiese pasado el trabajo de parto con mi compañero, en mi pieza, con mis olores y mis heladitos de naranja.

Es romántico el parto domiciliario, pero también es oscuro, el dolor es intenso y puede traer fantasmas de lo más inconsciente que lleves adentro. En fin, nació en casa como lo planeamos, estamos felices por esa decisión y vemos que Juana es una nena feliz, creo que en parte tiene que ver con esta seguridad con la que abordamos el tema.

¿Cómo es ser madre y querer poseer una autonomía frente a tus necesidades básicas?

¿Dentro de las necesidades básicas entra el baño? La verdad que ser madre es increíble, el cuerpo cambia porque puedo pasar días y días sin bañarme, tener ojeras, el pelo enredado y sucio, una panza floja que cuelga, un cuerpo flaco por dar teta todo el día, y no importa NADA, porque mi hija sonríe. También pasa algo con el tiempo que es raro, porque es la primera vez en mi vida que siento que el tiempo está muerto, fue una frase linda para definir una etapa rebelde de una adolescente que quería romperlo todo, pero esta vez es real, estar en casa todo el día con Juana en brazos o en el piso, dormida o despierta, cagada o meada, hace que desaparezcan las agujas del reloj, pasan los días, los meses y ella crece y crece. Creo que es un momento de la vida jugado, pongo en práctica todos mis ideales de libertad, y creo que mi hija es la que me pone a prueba día a día. Obvio que no es todo tan placentero, hay dolor, hay dudas, hay miedos, pero cada cosa que aparece es para crecer y seguir pensando y actuando.

¿Por qué hacer las cosas por ti misma?

Amo hacer cosas yo misma, si pudiera haría mucho mas. Pero básicamente veo en lo hecho en casa una magia especial, algo que lo hace único, podes ponerle valor, pero no podes compararlo con nada. El “Do it yourself” es un legado punk que no puedo dejar de venerar, es una manera de enfrentar la vida de manera positiva con entusiasmo. Hasta cuando ves que lo perdiste todo tenés tus manos, tu intelecto, tu energía para construir sobre lo destruido.

Cinco ideas y lo que significa para ti:

Escena Hardcore Punk: No tengo idea ahora… pero en un momento fue un punto de encuentro lindo para gente sucia y linda.

Etica Hazlo tu Mism@: Lo de “ética” déjamelo pensar… y el “hazlo tu mismo” la manera de ser feliz.

Arte: Existe un mercado enorme de arte, existe gente que cura con arte, existe vandalismo como arte. Algunos dicen que soy “una artista” yo no sé lo que es el arte.

Derechos de autor y Copyright: Creo que la piratería trajo a los violadores del verso, eso es impagable! Increíble! Fantástico! Sin la piratería no hubiera podido conocerlos en vivo y vivir ese reci que hizo temblar Buenos Aires. Sin piratería no hubiera conocido todas las bandas grind/punk/crust/rock/folk etc etc que conocí, es un tesoro la piratería del que no quisiera desprenderme.

Pero fui víctima de malas intenciones a través de la piratería, utilizaron un dibujo mío que está en la página de guerrilla latina crimethinc para estampar remeras que son vendidas en un local refinado cerca de mi barrio. Eso me dolió, yo no hubiese querido tal destino para semejante dibujo hecho con el corazón. Creo que me hubiese salvado tener derechos sobre esa imagen, pero también creo que no hubiese recorrido el mundo como lo hizo.

Capitalismo y Estado: Lamentablemente (pinchando el globo negro anarquista) el Estado es necesario, porque sin él, nos estaríamos matando a puño limpio. Para convivir sin Estado necesitamos aprender lo que es ser solidario, reconocer al otro en nuestros actos y amar sin límites. Eso lo veo bastante lejano, la gente está llena de ira, siempre aparece alguien nuevo o algo nuevo a lo que debemos odiar.  El capitalismo está arruinando el planeta, y lo peor es que somos participes hasta en lo más mínimo, y eso me duele.