Control Total: video vigilancia o los sapos en el poder!

Por Roja

Hace un par de meses se anunciaba como quien anuncia al ganador de una lotería que el Gobierno Regional de Magallanes había otorgado 200 millones de pesos para sembrar cámaras de vigilancia en el centro de Punta Arenas, pocas semanas más tarde un completo reportaje al proceso in ascenso de montar cámaras en algunas comunas emblemáticas, por su pánico a la delincuencia y a las cortinas con rejas, en el proceso de video-vigilar todas las calles y a todxs lxs transeúntes “sospechosxs” que deambulan por sus avenidas tan bien cuidadas.

Semanas más tarde nuevamente un canal de tv abierta emite un reportaje a fondo en una comuna del poniente capitalino y su progreso en materia de vigilancia social, con camaras y personal dispuesto a aprehender a todx aquel que signifique materia de sospecha, toda una rueda paranoica, ahora bien me pregunto, ¿existirá algún criterio objetivo para clasificar a quién es sospechoso/a de quién no lo es? y si es así ¿qué determina esas cualidades? será el atuendo, la forma de caminar, la forma en que tienes para observar tu entorno, si vas a pie o en bicicleta, en auto o SUV, algo debe encender en aquellxs sujetxs que asignan cualidades de sospecha la luz de su búsqueda, ¿se rigen de algún patrón en particular?

Si de alguna forma ven este tipo de reportajes y suman la cantidad de dinero involucrada en fomentar aún más la sensación paranoica de inseguridad podrán darse cuenta que no dejan de ser significativos, puesto que en virtud de los tiempos que corren y la precariedad de la vida, esos fondos deberían, pienso, en re invertirse a otras áreas de interés publico, como Salud o Educación, ahora bien puede que esta sensación de inseguridad sea la consecuencia lógica del “Plan Para Las Américas” esgrimido a fines de los años 50´s por U$A para nuestros ingenuos países , potencialmente dispuestos a abrirse de piernas hacia las ideologías totalitarias del bloque pro Soviético, y el reforzamiento un tanto coercitivo de la Dictadura de Pinochet y sus esbirros, recuerden, quienes puedan, que antes teníamos con suerte un par de canales de TV que nos colaba toda la información y para que hablar de los periódicos que claramente estaban al servicio de la Dictadura, por tanto el papel fundamental de los milicos fue cumplido a cabalidad, dejando una sensación de inseguridad pública, avalada por la celosa custodia de las fronteras, impidiendo cruzar a otras razas, otras religiones y menos aún otras ideologías.

Vivíamos en un frasco del que solo podían escapar los mismos de siempre, a los mismos lugares de siempre, por ejemplo Miami era la panacea para estas nuevas clases ascendentes, a punta de metralla y robo ejecutivo de la banca, en fin, las puertas se nos abrieron a fines de los 80’s o inicios de los 90´s gracias al retorno de muchxs vecinxs y dejamos de ver el mundo desde nuestro ombligo, pero junto a ellxs entraron ideas frescas de cambios urgentes, cambios que no gustaron a los amantes del control y de la seguridad, por lo que fuimos consideradxs dignxs de sospecha, caminábamos por cualquier calle y eramos sospechosxs, salíamos de un bar y eramos sospechosxs, íbamos a la cancha y eramos doblemente sospechosxs, la simple idea de no encajar con sus parámetros estéticos, o sus parámetros de comportamiento nos hace sospechosxs, de qué?, aún estamos averiguándolo, tal vez de usar el cerebro tal como lo tenemos plantado dentro del cráneo o simplemente de disfrutar de la calles, los parques, los ríos, las montañas y el aire fresco como se nos de la puta gana, allá ellxs…