Diferentes Actitudes Juveniles y Fiskales Ad-Hok @ Stgo 12/12/2014

Por Diego 

Una semana después de lo acontecido, me digno a comentar como estuvo aquel fin de semana de reencuentros varios, de aquellos que te motivan a seguir siendo el mismo weón y con “la esperanza intacta” –para bien o para mal-…

Me sentí lindo el día del show de D.A.J, habíamos carreteado de amanecida el jueves después de ir al terminal en bici a buscar a Patricio junto a Ignacio –súper volaos– y desperté sin caña, hermoso. El viernes llego el Coke y Germán con mis discos de “Raus” de Dean Dirg, “hardcore Crust” de Migra Violenta y mi copia n° 126 del “Extremo Sur” de NDI –seguimos fumando– Fuimos al GAM a ver a Carlos hermano de Patricio con su  editorial Viejo Topo, aparte de estar en exposición su primer libro CHILE: LOS GORILAS ESTABAN ENTRE NOSOTROS, estaban también los ejemplares de los amigxs de Salvaje revista, todo impeque.

Luego con Germán nos dirigimos a ver algunas poleras ya que hace rato no teníamos alguna para lucir en la calle o cualquier evento donde cause envidia. Llegamos a UKI UKI en Cumming –cerca de mi casa- bonito el espacio, muy bonita la niña –solo compramos chapitas, porque Germán cree que es talla S y yo no encontré nada-. Nos sentíamos cansados de caminar y con harta sed, así que decidimos pasearnos por la schopería sensación del barrio y entre mis amigxs, Schopería Juan Schop -Guardia Marina Ernesto Riquelme 389- gran atención, buenísimos precios, buena música, grato ambiente –somos fans indiscutidos- creo que nos dieron las 11 y algo en el local -luego de 16 schop con los amigos- decidimos caminar a Santa Filomena, no son más de 20 minutos a pie, estábamos japi y había buen clima –siempre pichicateados-.

Llegamos al bar, afuera estaba lleno, estaba tocando una banda que nunca supe su nombre, saludamos a los conocidos que se encontraban compartiendo unos tragos, no más de 10 minutos de eso vimos un descapotable avanzando a la vuelta de la rueda entre la multitud, hasta que una voz angelical grito “EL PROFESOR ROSSA WEÓN” con una emoción que estremeció el lugar, primero vinieron los aplausos espontáneos casi en agradecimiento por una infancia sin TANTA basura en pantalla, luego algunos entonaron el clásico “profesor Rossa, recorre el mundo, para mostrarnos con sus dibujos lo lindo que es” y cuando casi había logrado atravesar el campo minado, alguien logro recordar a la persona detestable tras ese mítico personaje de los días sábados y le arrojó una lata con un certero tiro en el parachoques (lo felicito desde acá) y también le envió un afectuoso saludos a Don Carter, ídolo de muchos.

Entramos al bar, Germán no llevo su cámara porque no sabíamos a que nos enfrentaríamos y su inversión es su inversión, así que decidimos mencionar y escribir todo lo que íbamos observando y que pudiera servir para esta shet de reseña. Estuvimos al lado del escenario esperando a los fiskales, que se demoró un poco por problemas técnicos. Por mientras reunimos la info en una lista que detallo a continuación y que describe esa primera media hora:

  • Octava al mando
  • Profesor Rossa
  • Poleras feas
  • Peruano
  • Jockey planos
  • Pilsen a mil
  • Olor a mierda del baño
  • Padrino loco
  • Julio Barroso
  • Pelota techo
  • Juanito raja

Por diferentes motivos nunca había visto a Fiskales. Esta vez  la oportunidad de verlos fue en una inmejorable posición. Los años de circo se notan y bastante, de hecho -como decía Patricio- esta vez tenía un plus para nosotros ya que tocaba “el pollo” de Malgobierno a quienes habíamos tenido la oportunidad de verlos en la sede de la Av. España varias veces, hace bastantes años atrás. Esto hizo que sintiéramos el show más cercano. Más allá del valor histórico de los Fiskales, llama la atención la complicidad entre sus integrantes y el grado de compromiso del público para con ellos. Preciso, conciso y directo.

Ya estaba sudado, resfriado, y curao cuando termino el vibrante show de Fiskales, el olor a caca del baño fue desapareciendo, porque paradojalmente me importaba “una mierda” a esas alturas.

Luego de un lapso corto de tiempo, ya estaba D.A.J. en el escenario y junto a ellos nosotros en la misma ubicación casi privilegiada –como la que tuvimos en Los Crudos hace un par de años atrás- salvo que en este momento ya ni siquiera podíamos mantenernos juntos, la masa de gente se abalanzo hacia adelante para corear todos y cada uno de los temas -tal cual lo hacíamos nosotros hace 7 años en la casa del Rodi, tirándonos stage a las 5 de la mañana desde la mesa de centro de su casa hacia la improvisada pista de baile, donde más de uno salió pololeando o con moretones- y para ser sincero, el principal motivo para ir ese día a ver el show, fueron los recuerdos que uno tiene con los amigos con los que compartimos etapas llenas de rabia y desenfado.

Cuando la cosa no podía más de prendía, tuve que subirme a una especie de soporte que llegaba al techo para poder cantar y mirar la locura que estaba sucediendo, “arde, Latinoamérica arde” ufffff gran momento, un clásico, locura total y desenfrenada. Tengo que inevitablemente mencionar que Lucky es un gran frontman a la altura de cualquier banda increíble, gran voz, una seguridad que fortalece la banda. Debo decir que lo viví a concho, porque son recuerdos de momentos únicos, que tuve la suerte de compartir con mis amigos.

Destaco que ese fin de semana siguió con una gran fiesta de cumpleaños de mi amigo Seven en una azotea -piso 26- con piscinazo incluido en la madrugada, cosa que acrecentó mi resfriado y me dejo sin habla por varios días.

Volví a Chillán a tomarme unas vacaciones por mi cesantía y termine el lunes en un “cafecito” como lo llamó mi amigo V.H.

Gran cierre, gran finde y vamos por más!