Eight Miles High: La historia de Hüsker Dü

Por Grmn

Los Hüsker Dü aparecen a fines de los setenta, cuando la mayoría de las bandas punk de EEUU se inspiraban más por la creciente escena del CBGB que por los seductores sonidos britanicos. La llegada de un joven Bob Mould al Macalester College de Minneapolis, su interés por tomar clases de guitarra y su afición por la búsqueda de discos de segunda mano, marcarán el inicio de la banda. Es precisamente en una tienda de discos, donde conoce a Grant Hart, un baterista aficionado y su amigo Greg Norton, un fanático del jazz avant-garde y de la electrónica, que tocaba el bajo en el garaje de la casa de sus viejos. A muy poco tiempo de conocerse, se encontraban tocando juntos bajo el nombre de Hüsker Dü (¿Te acuerdas? en español), el que extrajeron de la caja de un juego de mesa.

Luego de su debut en febrero del 79`, poco a poco comienzan a generar cierta reputación y a interesar a un pequeño núcleo de punks de la escena local. Debido al interés de las casas discográficas por otro tipo de sonidos y apuestas musicales, deciden crear su propio sello al que denominaron Reflex. De la mano del do it yourself, publican en 1980, un siete pulgadas de sonido discordante y áspero titulado “Statues”, muy cercano al reconocible y acelerado punk-rock de los Wire de la época. Este EP, les permitió generar redes con otras bandas que, como ellos, habían optado por el camino de la independencia. De esa manera, junto con Black Flag, Dead Kennedys o Minutemen, comienzan a construir comunidad y a fraguar el naciente movimiento punk y hardcore norteamericano de los ochenta.

Su primer LP, denominado “Land Speed Record” sale a la calle en 1982 y estuvo compuesto por diecisiete canciones recogidas en apenas veintiséis minutos de vinilo, en los que las voces de Mould y Hart parecen sepultadas en un gigantesco muro de sonido. La portada del álbum se construye a partir de una fotografía que muestra loa ataúdes de los primeros ocho soldados muertos en acto de servicio durante la guerra de Vietnam. El disco vende lo suficiente entre los fans del hardcore y se alinea con los debuts de otras bandas de la época como Youth Brigade, Minor Threat o Flipper entre otros.

En el mismo año editan un nuevo single denominado “In A Free Land”, donde aparecen por primera vez los guitarreos sucios y melódicos de Mould, sello inconfundible de la banda a partir de entonces. Tocando simultáneamente con dos amplificadores (un Marshall distorsionado y un antiguo Vox de sonido limpio) Mould crea la ilusión de varias guitarras sonando a la vez. El creciente éxito los lleva a compartir escenario con R.E.M. e irse de gira con The Replacements.

Su primer álbum de estudio es el “Everything Falls Apart” que se edita a mediados de 1983. Este momento de transición de la banda los lleva a concentrarse -en cuanto al mensaje- en temáticas más personales, íntimas y hasta confesionales, sin abandonar la intensidad del punk que los caracteriza. La publicación del “Metal Circus” (SST Records, 1983), marca el giro definitivo, caracterizado por el talento de Mould y Hart, y su intensa búsqueda por la innovación melódica y su interés por los medios tiempos en las canciones. Al parecer, la euforia de Hart luego de abandonar el consumo de speed y anfetaminas influyó en la baja de las revoluciones.

En octubre del 84 de la mano del productor de Black Flag y luego de una maratónica sesión, graban el álbum doble “Zen Arcade”. Un total de ochenta y cinco horas después y cuatro mil dólares más tarde –costo que incluyó el mobiliario roto luego de algunas descargas de rabia producto del cansancio y el encierro- dan a luz, un álbum considerado entre los más importantes en la historia del rock. Este disco inician una ascendente etapa de inspiración artística que los convertiría en una banda de referencia a la hora de referirse a la música estadounidense de los últimos treinta años. Con el “Zen Arcade”, la banda tiene que soportar criticas y acusaciones de venderse al dólar. Una critica profunda a un disco no convencional y a un trabajo sin afanes comerciales que combina melodías pop con el aliento punk de la banda y que tiende puentes hacia el rock ácido, el free jazz y la psicodelia. El disco tuvo un éxito inesperado en las radios universitarias donde también sonaban albúmenes como el Let It Be de The Replacements, Double Nickles On The Dime de The Minutemen y el Reckoning de R.E.M.

En el mismo año, sin recuperarse aun del cansancio producto del esfuerzo que supuso la grabación eterna del “Zen Arcade”, nuevamente se encierran para aprovechar la inspiración creativa, grabando el imprescindible “New Day Rising”. A pesar del repudio de los hardcore puristas, el apoyo de las radios universitarias, los lleva a seguir experimentando en las armonías vocales, con la inclusión de teclados o con las letras de amor. Los preparativos para el nuevo disco son tensionados por Mould y sus problemas con el alcohol, lo que provoca serios roces entre los integrantes de la banda. Fumaba tres cajetillas diarias, padecía ansiedad a causa del stress y tenía comportamientos psicóticos.

A pesar de estos problemas, el grupo consigue sacar adelante Flip Your Wig (SST, 1985) sólo ocho meses después de su trabajo anterior. Trece nuevas canciones que incluyen un nuevo himno: Makes No Sense At All. Con este disco la banda trasciende y se da a conocer al público masivo, sus temas son programados en radios de todo EEUU. Incluso comienzan a recibir ofertas de las grandes discográficas, que ven en ellos un interesante potencial pop.

Al siguiente verano y siguiendo los pasos de The Replacements, abandonan SST para firmar con Warner, a cambio de mantener el control creativo sobre el material y reservándose el derecho a producir ellos mismos sus discos. Cuando la noticia llega a los medios, la prensa musical (y muy especialmente los fanzines) comienzan a cuestionar nuevamente a la banda y su acuerdo comercial. La salida a la calle del nuevo álbum, “Candy Apple Grey” esta vez por Warner, consigue acallar las voces criticas demostrando que con su salto a la multinacional el sonido de la banda no se ha visto comprometido. Si algo se puede decir en defensa del disco, es precisamente todo lo contrario: suena más personal y menos comercial que los dos anteriores. A Warner le sale el tiro por la culata y deben enfrentarse a un disco mucho más oscuro de lo que cabría desear. A pesar del violento arranque del disco, con Crystal, los mejores temas del disco son también los más tranquilos. Mould entrega un par de amargas baladas acústicas (Too Far Down y Hardly Getting Over It) y Hart se saca de la chistera dos verdaderas cumbres incontestables, Sorry Somehow y Don’t Want To Know If You Are Lonely.

Cuando Mould parece tener control sobre sus excesos, Hart no puede salir de la heroína. La banda se enfrenta a un momento crítico. En este panorama, Warner exige la entrega de un nuevo álbum. La relación entre Mould y Hart se deteriora y poco a poco se van distanciando, mientras Norton intenta mantenerse al margen. El disco Warehouse: Songs & Stories del 87, llega con un par de meses de demora sobre lo acordado con el sello. En medio de malas criticas y el éxito masivo del vídeo de “Could You Be The One?” en MTV, al parecer deja satisfecho a los productores de la multinacional.


La noche antes de partir con la gira de presentación del disco, una llamada por teléfono les alerta que su representante David Savoy Jr., fue encontrado ahorcado en su casa. Con los ánimos en el suelo, se vuelven a estrechar los lazos y la banda decide asumir su propia representación. De nuevo girando, una serie de conciertos que quedaran registrados posteriormente en el álbum póstumo “The Living End” de 1994. La recaida de Hart con las drogas provoca un nuevo enfrentamiento con Mould, que termina en una gran pelea entre ambos. Esta acción terminará con Mould anunciando su renuncia a la banda cuando la gira llega a Minneapolis.

Hay varias teorías relacionadas a la renuncia de Mould: la adicción de Hart que hacia peligrar las giras y shows; el desencanto con la industria y el apremio constante de los productores de Warner; y el rumor de una relación sentimental no correspondida con Hart.

Luego de la banda, Greg Norton, abandonó la música para instalarse en Minessota y abrir un restaurante junto a su esposa. El 2006, funda Gang Font feat con quienes publica un álbum homónimo bajo Thirtsy Ear records el 2007.

Mould firma por Virgin: en el 89` graba como solista Workbook y en el 90´ Black Sheets Of Rain. Sin embargo, su nuevo power trio Sugar, alcanza rápidamente influencia sobre la creciente escena rock indie de los 90` con sus tres álbumes resultantes, Cooper Blue (1992), Beaster (1993) y F.U.E.L (1994).

Agobiado por la “alternatividad” de los noventa, procurando proteger su libertad artística y protegiendo su vida personal, luego de constantes rumores sobre su identidad de género filtradas por la prensa amarillista y las constantes imposiciones de la industria discográfica, Mould disuelve Sugar. Desde entonces, se ha inclinado por tener un bajo perfil, publicando al menos ocho títulos desde el 2002 al presente Modulate (Granary Music, 2002), Long Playing Grooves (Granary Music, 2002), Body of Song (Yep Roc Recordsl 2005), District Line (ANTI-, 2008), Life and Times (ANTI-, 2009), Silver Age (Merge Records, 2012), Beauty & Ruin (Merge Records, 2014), Patch the Sky (Merge Records, 2016).

Por su parte, Grant Hart fue el primero en iniciar una carrera solista. Tras un periodo de rehabilitación firma de nuevo con SST para editar el single “2541” por SST el 88`, anticipo de su debut en solitario, Intolerance de 1989. Luego vendría Good News for Modern Man (1999, Pachyderm), Hot Wax (2009, Con d’Or) y The Argument (2013, Domino). Hart murió el 13 de septiembre de 2017 a los 56 años, luego de un complicado cáncer al hígado.

Luego del fallecimiento de Hart, Mould publica la siguiente carta:

“Era otoño de 1978. Yo asistía a la Universidad Macalester de Saint Paul, Minnesota. A una manzana de mi dormitorio había una pequeña tienda llamada Cheapo Records. Había un equipo de sonido cerca de la puerta de entrada con punk rock tronando. Entré y acabé pasando el rato con la única persona que había en la tienda. Se llamaba Grant Hart.

Los siguientes nueve años de mi vida los pasé codo con codo con Grant. Hicimos música maravillosa juntos. (Casi) siempre coincidimos en cómo presentar nuestro trabajo colectivo al mundo. Cuando discutimos por los detalles, fue porque a ambos nos importaba. El grupo era nuestra vida. Fue una década maravillosa.

Dejamos de trabajar juntos en enero de 1988. Comenzamos nuestras carreras en solitario, montando nuestras propias bandas, encontrando distintas maneras de contar nuestras historias individuales. Estuvimos en contacto durante los siguientes 29 años –a veces pacíficamente, a veces difícilmente, a veces tibiamente–. Para bien o mal, así es como era, y es lo que ocurre cuando dos personas se preocupan profundamente por todo lo que construyeron juntos.

La trágica noticia de la muerte de Grant no era inesperada para mí. Mando mis más profundas condolencias y pensamientos a la familia, amigos y fans de Grant en todo el mundo.

Grant Hart fue un dotado artista visual, un maravilloso contador de historias y un músico de pavoroso talento. Todos los que fueron tocados por su espíritu siempre le recordarán.

Buena suerte, Grant. Te echo de menos. Que estés con los ángeles”.