Jhonny Marr: El último guitar hero.

Por Italo Polizzi

I.


Solamente por estupidez me había perdido la presentación de mi guitarrista favorito del mundo mundial, en el marco del Lollapalooza 2014, visita que casi no se concreta por una lesión en su bendita mano derecha.

En aquella ocasión venía presentando su debut en solitario, “The Messenger” (2013), además de pasearse por buena parte de la fantástica historia de The Smiths, donde fue el responsable directo de crear un sonido cientos de veces tratado de emular y que ha influenciado a casi toda la música independiente posterior.

Pero a veces la vida no es tan penca y presenta segundas oportunidades… La primera pista la dio el anuncio de un segundo disco -“Playland” (2015)- y su consecuente gira. Estamos hablando de un tipo que respira rocknroll y que inevitablemente iba a querer, al menos, volver a pisar los escenarios de hace un año pero con nuevo material.
Y así no más fue. El manchesteriano que formó parte de Smiths, Electronic, The The, Modest Mouse y The Cribs, y que grabó con gente tan variada como Bryan Ferry, The Pretenders, Pet Shop Boys, Talking Heads, Oasis, Hans Zimmer o Beck, volvía a la capital chilena a mostrar lo suyo…

II.

Me viré de Conce sólo, pero en Santiago me encontré con Alan y Carola, con quienes llegaría a La Cúpula, tras sortear a la masa que venía saliendo del concierto de los Backstreet Boys y que se iban mezclando en la estación Parque O´higgins con las familias que venían del partido Chile-Bolivia… Vaya fauna.

Entramos en el momento preciso, el silencio que precede al concierto y en el que yo- mal acostumbrado a tocatas que no empiezan nunca- imaginé que era el turno de los teloneros. Me encaminé hacia donde decía con letras grandes y luminosas “Escudo” y mientras nos comprábamos unas heladas (gran acierto ése, ah), el griterío del respetable me hizo dar vuelta la cabeza en el momento exacto en que el equipo inglés entraba al escenario, con el capo de la Fender al final.

Abre los fuegos “Playland”, potente tema de su reciente disco del mismo nombre, y cualquier duda se disipa. La banda está sonando magnifica y Johnny está cantando mejor que nunca, sobre todo tomando en cuenta que jamás hizo siquiera coros en los Smiths… Le sigue la gloriosa “Panic” de estos últimos y ya estamos todos gritando y bailando, con el maestro extendiendo la slide guitar al final y cantando –afortunadamente- el tema en su propio registro, sin intentar emular la voz de Mozz.

Los temas de sus dos recientes producciones que siguieron (“The Right Thing Right”, la danzarina “Easy Money” y “25 hours”) logran mantener a la concurrencia prendida y feliz… pero me voy a detener en “New Town Velocity”, reposado temón del Messenger que nada tiene que envidiarle a los himnos de su antigua banda y que en vivo suena mágica (puntos para James Doviak, el hombre tras los teclados y la guitarra acompañante), al punto que no pocos comentamos cómo habría sido esa canción con la pluma y voz de Morrissey…

El momento era obvio para un tema de su banda ochentera, y ese fue la sólida versión (aplauso cerrado al batero) del alegato anti-educación formal “The Headmaster Ritual”, que confirma lo que sería la épica del concierto: la mezcla exacta entre un pasado glorioso y un presente prometedor, tal como lo demostraron los temas solistas que se despachó y la buena recepción en la gallada, sobre todo la más joven. “Back in the box”, ese single perfecto que es “The Messenger” y la potencia rítmica de “Generate!, Generate!” demuestran que sus recientes entregas – sobre todo la última, nacida en gira- fueron pensadas para tocarse en vivo.

III.


Hasta el momento había logrado comportarme como un adulto (̶y̶ ̶n̶o̶ ̶u̶n̶a̶ ̶c̶a̶l̶c̶e̶t̶i̶n̶e̶r̶a̶), pero todo se fue al tacho de la basura cuando el rasgueo inconfundible en Do#m de “Bigmouth Strikes Again” salió disparado por los parlantes, transformando la cancha en una fiesta de gritos, fotos y cantos.

Vuelvo a sentarme con otra Escudito… “Marr me gusta más que Morrissey” acota la melómana de la Carola; y “Déjate de subir fotos y disfruta el tremendo show!”, dispara mi compa Alan y obedezco.

La noche avanza y los arreglos de sintetizadores de la melódica “Candidate” dan paso a la rockera versión del éxito dance de Electronic “Getting Away with it” (bien ahí Iwan Gronow en los bajos) y la primera parte del concierto se despide con un cuchillazo con ajo al cuore: “There´s a light that never goes out”. Aquí, la Cúpula se viene abajo convertida en un karaoke en el que todos los corazones rotos que habitábamos el local cantamos, como uno solo, esa alegría triste que conocimos en el liceo y que ahora vemos que compartíamos, sin saber, con muchísima más gente…
ENCORE

El aplauso con el que se retiraron aún no se enfriaba cuando los muchachos retornan al escenario, esta vez con el maestro vistiendo la camiseta del 10 de la roja con su apellido, regalada por RockandPopUK. Ahí, el chico que alguna vez se probó en el Manchester City grita “Cinco-Cero” y nos regala esa clase magistral de guitarra que es “Stop me if you think you`ve heard this one before”…

Con la Cúpula ya completamente rendida dispara el single “Upstars” (b̶u̶e̶n̶a̶z̶o̶,̶ ̶p̶e̶r̶o̶ ̶y̶o̶ ̶e̶s̶p̶e̶r̶a̶b̶a̶ ̶E̶u̶r̶o̶p̶e̶a̶n̶ ̶M̶e̶), para luego regalarnos sus versiones del cachondo “I feel you” de Depeche Mode y el himno “I fought the law”, de larga data pero popularizada mundialmente por los grandes de The Clash, los únicos dos covers de la jornada.

Aclaro esto último porque cierto periodistucho de un medio de la competencia que no nombraré (A̶n̶d̶r̶e̶s̶ ̶P̶a̶n̶e̶s̶,̶ ̶d̶e̶ ̶R̶o̶c̶k̶a̶x̶i̶s̶), se dio el lujo de tratar así los temas de The Smiths… ¿Cómo cresta van a hacer covers los trabajos que él mismo compuso a los 20 años? Johnny, y Morrissey también – y Andy y Mike, si me apuran – tienen el legítimo derecho de cantar SUS canciones cuando se les pare. Punto.-

…El glorioso final no podía ser otro que “How soon is now?”… Aquella sentida y eterna letra de angustia adolescente de Mozz, que el capo de Johnny Marr transformó en la mejor canción de los años ochenta, fue la que despidió en la cúspide emotiva el precioso concierto de este viernes 19 de junio, fecha grabada a fuego para los amantes locales de la música que repletamos el Teatro y que pudimos presenciar cómo Johnny cumplía a cabalidad, ya sin necesidad de alucinar con una improbable reunión de la dulpa de oro de Manchester… aunque este año van al Salón de la Fama y en el rocknroll nunca se sabe.