Queremos ver las fotos!

Por Grmn

Puede que lo que escriba a continuación suene amargado o mala onda, sin embargo debo aclarar que no soy el único al que le molesta.

Es poco el tiempo que tengo para ver bandas en vivo, y como es obvio, cuando voy a alguna tocata, show, gig, concierto, o como quieran llamarlo, quiero aprovechar el momento. Quiero ver como las bandas que me gustan -esas bandas que tienen un número de seguidores equivalente o –incluso inferior- al número de amigos de sus integrantes- se mueven o interactúan con los asistentes.

A mi pesar, las últimas veces han sido una lata. El enjambre de gueones con cámaras de las más diversas formas, tamaños y colores -y ojo, no hablo de los celulares, ese es otro cuento- llega a ser ridículo. Sobre todo cuando ves a 5 fotógrafos en medio de una masiva convocatoria, que siendo generoso, no es mayor a 15 personas -incluido sonidista, integrantes de las bandas y dueño del local-.

Lo molesto no son las fotos, sino más bien que interrumpan, obstaculicen o aturdan a los presentes con flashes o acercamientos ultra hyper mega HD similares a esos primeros planos de Ren & Spimpy o Bob Sponja. Suena a caricatura y realmente lo es.

Sin ser viejo culiao, antes la gente lo pasaba bien. Se abrazaba con el de al lado y se ponía a dar vueltas, las sabios cuentan que los antiguos nativos del punkrock le llamaban POGO. Tengo que ser sincero, extraño un poco el sabor de la incertidumbre que cuando pendejo sentía al ir a alguna tocata. Ese miedo a la puñalada, al corte o a la amenaza. Puede que no estén de acuerdo conmigo, pero esa artificial sensación de seguridad me apesta un poco, el mundo real no es seguro.

Tampoco me malentiendan, amo hacer/sacar fotografías, es más, hace poco compré una cámara medianamente pro para poder tener unos buenos registros para esta página. Reconozco además que hay gente que lo hace increíblemente bien, que ha sido constante y que tiene un cuento muy entretenido con respecto al tema.

Como soy un tipo amateur, no tengo ganas de figurar y menos de exponer mis obras en alguna sala de arte, prefiero quedarme escondido detrás de algún pilar o entremedio de los mutantes y pasar lo más desapercibido posible. Obviamente eso tiene una desventaja, no podré tener bajo mi lente las más espectaculares tomas para las portadas de los zines más leídos ¿alguien lee zines? y de los discos más parecidos a las bandas más escuchadas de las escenas más concurridas. Si bien, es imposible no interrumpir con tu presencia los espacios/acciones porque obviamente eres parte de, creo que es necesario extremar esfuerzos para poder capturarlos sin molestar a los demás.

Por último, para que la molestia valga le pena sería al menos esperable –aunque debería ser una obligación moral– tener la oportunidad de observar aquellas máximas del arte digital.